La relación apuesta/bote y la falacia del 50 %

Pete Clarke | hace 2 semanas en Texas Hold’em Odds and Probabilities

Hoy vamos a fijarnos en uno de los instintos humanos más perjudiciales en el poker. Estamos diseñados para hacer cosas que suelen ser más positivas que negativas y evitar aquellas que suelen ser más negativas que positivas. A la parte subconsciente de nuestras mentes le encanta usar la referencia del 50 % de aciertos como punto de inflexión. La gente corre maratones porque cree que los beneficios para la salud, el subidón de adrenalina y el sentimiento de logro compensan la sensación de que te ardan los pulmones y el dolor de piernas. La gente evita comer brasas porque quemarse la boca es horrible, y poder presumir frente a tus amistades no compensa el dolor. El poker nos exige que hagamos cosas que son más negativas que positivas constantemente. A menudo tendremos que poner dinero en un bote que perderemos con frecuencia.

pot odds

Esto se debe a la relación apuesta/bote (pot odds). Antes de que sigamos explorando la psicología, vamos a hacer un breve repaso a cómo funciona esta relación.

La relación apuesta/bote frente a una apuesta

Cuando nos enfrentamos a una apuesta que es inferior al bote, siempre necesitaremos una probabilidad de ganar inferior al 33 % para que pagar sea rentable. Imagina que el bote es de 100 $ y que el villano apuesta 50 $ en el river. Tendríamos que invertir otros 50 $ en el bote, que se incrementaría hasta 200 $ después de que igualásemos. Esto significa que nuestra inversión constituiría el 25 % del bote final. En consecuencia, si pudiésemos recobrar el 25 % del bote final, recuperaríamos nuestra inversión. Quiere decir que nuestro porcentaje de victorias necesario para no perder ni ganar es del 25 %

¿Por qué la falacia del 50 % lleva a retiradas erróneas?

Esta mañana jugué una mano de Zoom NL100 que se desarrolló como sigue.

Un rival que juega por diversión, contra el que nunca me había enfrentado antes, abrió a 3,00 $ desde el hijack y yo le resubí desde el botón hasta 9,50 $ con Q♥Q♠. El villano igualó y el flop nos dejó A♦ J♣ 5♥. El villano pasó y yo hice lo propio. Esta es la mejor manera de jugar contra los rivales más débiles que no conocemos, ya que, generalmente, se equivocarán con sus apuestas en el turn y el river, pero no cometerán muchos errores contra una apuesta cuando tenemos una mano mediocre como esta.

En el turn sale un 2♦, el bote era de 20,50 $ y el villano toma la iniciativa con una apuesta de 10 $. En esta situación, la opción de igualar es obvia para mí.

El river deja otro ladrillo, el 8♣, y el villano apuesta 19 $ en un bote de 40,50 $. Puesto que esta apuesta es ligeramente inferior a medio bote, necesito una probabilidad de ganar de algo menos del 25 % para igualar.

Esta situación es más mala que buena.

Voy a perder aquí la mayoría de las veces contra un A-x o superior. Sin embargo, la porción del grupo de los jugadores más débiles me ofrece la suficiente volatilidad como para que gane el 30-40 % de las veces, en mi opinión. Esto supone bastante más del 25 % que establece nuestro objetivo de probabilidad para ganar. Si dejo que mi cerebro ejecute el programa de “más malas que buenas” que acostumbra a usar en el día a día, acabaría retirándome erróneamente y, en el largo plazo, sería menos rentable que si igualase.

Igualo y pierdo contra A♣ J♣. Soy perfectamente consciente de que igualar para ganar el 25 % de las veces o más implica perder con frecuencia. Esta situación puntual puede que sea “más mala que buena” económicamente, pero sigue siendo mejor igualar que no hacerlo. No debería cuestionar mi decisión de igualar basándome en el hecho de que he perdido, porque ya he aceptado que normalmente voy a perder.

La relación apuesta/bote de ir de farol en el river

Cuando hacemos una apuesta que siempre va a perder si nos igualan, estamos haciendo un farol puro. Digamos que consideramos que apostar un tercio del bote en el river es un farol barato. El bote es de 300 $ y apostamos 100 $ para intentar que nuestro rival se retire con el extremo inferior de su rango. Estamos arriesgando una unidad para ganar tres. Nuestra unidad formará parte de un bote de cuatro y constituirá un 25 % del nuevo bote. Si el villano se retira un cuarto de las veces, entonces recuperaremos estos 100 $. Si se retira con más frecuencia, entonces el farol será rentable, recuperaremos los 100 $ y añadiremos unos cuantos dólares extra.

Es muy habitual que podamos conseguir que la gente se retire con más frecuencia de una de cada cuatro veces con estos pequeños faroles, pero muchos jugadores nunca los hacen. ¿Por qué? Porque da la sensación de que normalmente te van a igualar. ¡Parece que es más negativo que positivo!

¿Por qué la falacia del 50 % nos lleva a renunciar a buenos faroles?

El otro día abrí a 3,00 $ desde la ciega pequeña con 10♣ 7♣ y un jugador regular competente igualó desde la ciega grande.

El flop fue 6♠ 4♠ 2♦ y yo pasé, con la intención de abandonar esta mano sin opciones. El villano pasó también y el turn trajo el 8♥. Aposté un tercio del bote y el villano pagó. Esta es una línea de apuestas muy común en la teoría de juegos, después de que el villano limite su rango al pasar después de mí en el flop. Aquí va a tener un montón de basura que me puede ganar en el showdown, así que me motiva a usar apuestas pequeñas muchas veces.

El river fue un 3♦ y aposte un tercio del bote de nuevo. Si podemos hacer que nuestro rival se retire con una buena parte de sus reyes altos y ases altos, estará abandonando con bastante más del 25 % de su rango. Esta apuesta debería perder menos dinero que conformarse con pasar. Sin embargo, también es cierto que la mayoría de las veces va a pagar mi apuesta y que voy a perder una cantidad adicional de dinero. Mi subconsciente quiere pasar porque no le gusta invertir dinero para perder con frecuencia. Tengo que sobrescribir este programa defectuoso para encontrar un farol rentable.

Esta vez, el villano subió y yo me retiré. Está bien. Había aceptado que normalmente voy a perder ese dinero adicional. ¡Sigue siendo mejor que pasar!

Conclusión

La falacia del 50 % te llevará a ignorar uno de los elementos más importante de todo el juego, la relación apuesta/bote; no dejes que te engañe de modo que ignores la estadística. El poker exige este enfoque matemático. No se debe infravalorar la relación apuesta/bote.

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¿Qué tanto te afecta la falacia del 50%? ¿Crees que a partir de ahora podrías mejorar en estas situaciones?

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