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NLHE 6-max.: el turn
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Después del flop hemos continuado jugando nuestra mano y, hemos llegado al turn. En esta etapa del juego volveremos a encontrarnos ante una serie de decisiones que se verán influenciadas por las acciones que han realizado nuestros adversarios y nosotros mismos antes del flop. Por lo tanto, este artículo se ha dividido en dos partes, las cuales estarán relacionadas con las acciones del flop y las posiciones. En la primera parte empezaremos con el juego en el turn como agresor antes del flop estando en posición.

El juego en el turn como agresor antes del flop en posición

Para empezar tomaremos un caso sencillo con el que nos encontraremos muy a menudo: después de que nuestro adversario nos ha pasado en el flop, realizamos una apuesta de continuación que es igualada. Este tipo de situaciones aparecerán muy menudo, ya que como agresor antes del flop es normal realizar una apuesta de continuación, independientemente de si hemos conseguido hacer una mano en el flop o si hemos fallado.

En este caso muchos contrincantes igualan de forma loose, con manos que van de regulares a malas, incluso estando fuera de posición. Esto ocurre porque nuestros adversarios no esperan que tengamos una mano muy fuerte, especialmente en los juegos short handed. Muy a menudo tienen miedo de que les hagan farol con cartas superiores o un proyecto, pues es común que los agresores antes del flop realicen justamente este tipo de apuesta de continuación.


¿Qué hacemos ahora si alguien vuelve a pasar en el turn?, ¿Apostamos o pasamos detrás? Si queremos apostar, básicamente debemos decidir si:

a) tenemos la mejor mano y apostamos por valor.
b) quizás por ahora tenemos la mejor mano, pero queremos que pasen las manos que todavía nos pueden alcanzar.
c)  es seguro que (todavía) no tenemos la mejor mano y queremos que pasen todas las manos que nos han ganado o que nos pueden ganar.
La apuesta en el turn

Teniendo en cuenta que muchos jugadores malos, y sobre todo los jugadores «loose», tienden a igualar nuestra apuesta de continuación con cualquier tipo de pareja o proyecto, tenemos que realizar una segunda apuesta en el turn (llamada second barrel), especialmente cuando hay muchas manos en el juego y las mesas son buenas y poco peligrosas. A continuación diferenciaremos nuevamente entre los botes heads-up y multiway (cara a cara o muchos jugadores en juego).

Botes heads-up

Si tenemos una mano hecha fuerte en el caso a), entonces debemos apostar siempre. Aquí es más probable que un jugador iguale loose en el flop cuando realizamos una apuesta de continuación, que cuando hacemos una apuesta contra varios jugadores (multiway) por el bote entero. En el turn conviene hacer una apuesta que fluctúe entre dos tercios y las tres cuartas partes del bote. Una apuesta que sea más baja no nos protegerá lo suficiente de los proyectos, mientras que una más alta a menudo ahuyentará a las manos que ya hemos derrotado, pero que gustan de continuar hasta el showdown.

  • Ejemplo 1:

Tenemos en la posición del marcador (button) y mediante una subida antes del flop logramos aislar a un limper. El flop nos trae mejor pareja mejor kicker, pero con tres diamantes. En un principio podemos suponer que en el flop tenemos la mejor mano, sin ninguna duda, y que nuestros contrincantes tendrán que mejorar las suyas. Nuestro adversario está en una situación en que bien necesita la cuarta carta de diamantes o tiene un débil, o en los casos más aislados un . El turn nos trae la mejor doble pareja posible, pero genera outs adicionales para un gran número de manos que ya nos habían igualado en el flop. Ahora hay posibilidades para escalera interna adicionales con un o una , y  un proyecto de color. Si alguien ha hecho un color en el flop, entonces estamos derrotados, pero la probabilidad de que esto haya ocurrido no debemos considerarla mientras el adversario no muestre resistencia. Una mano como conseguiría ahora la mejor escalera posible y nos quedaríamos atrás. Contra un débil nos mantenemos adelante, al igual que contra un diamante. No obstante, estas últimas manos son mucho más probables que las manos que nos pueden ganar. Por lo tanto, ya tenemos una decisión "clara": debemos apostar para protegernos así de las manos que todavía nos pueden alcanzar y para incrementar el valor de nuestra mano hecha en relación con otros ases. Apostamos dos tercios del bote, es decir 18$ en el caso de un bote de 27$. Si nuestro adversario sube fuertemente, entonces debemos considerar la posibilidad de pasar, ya que ahora nos ganará o un color hecho en el flop.

En los casos b) y c) es difícil evaluar si tenemos la mejor mano, pero podemos suponer que nuestros adversarios están jugando en este momento un proyecto o una mano relativamente débil. Ante esta situación podemos aplicarle un second barrel casi a cualquier carta del turn que no complete ninguno de los proyectos posibles hasta el momento. Esta jugada tenemos que realizarla a menudo para que nuestro contrincante no pueda ver lo que hay detrás de nuestro juego. Si apostamos demasiado a menudo en el flop y después pasamos en el turn, entonces estaremos ofreciendo a nuestros contrincantes una buena plataforma de ataque y nuestro juego se volverá transparente. Si, en cambio, también apostamos en el turn con manos con las que no hemos conseguido nada, o con un As alto en una mesa que hasta el momento no ha sido peligrosa, nuestros adversarios se harán una imagen agresiva de nosotros y con ella podremos esperar una mejor recompensa en el futuro por nuestras manos hechas, que desde luego también jugaremos con la misma agresividad. A esto debemos agregar que muchas cartas que aparecen en el turn pueden ser scare cards (cartas intimidatorias) para nuestros adversarios: , , , o , en una mesa con muchas cartas bajas representan un peligro adicional para un jugador que iguala loose y que, en cierto sentido, ha logrado hacer una mano en el flop (debido a las posibles parejas superiores).

  • Ejemplo 2:

Subimos en el cut-off y la ciega pequeña iguala. Vemos un flop con muchas posibilidades para hacer proyectos con un dos de picas y cartas que están muy cerca la una de la otra en cuanto a rango. Nuestro adversario puede tener en esta situación muchas manos posibles: un proyecto de color o uno de escalera (o ambos), desde la pareja más baja a la más alta, una pareja pequeña y un proyecto o una pareja en su mano. En el flop hacemos una apuesta de continuación y nos igualan. Por lo tanto, esto indica que al contrincante le gusta el flop. Aquí debemos tener en cuenta que en esta situación nos igualarán a menudo, ya que por haber subido antes del flop los otros jugadores pensarán con frecuencia que tenemos una mano con cartas superiores como //, etc. Nosotros no sabemos si el as alto era la mejor mano en el flop. Ahora el turn nos ofrece cuatro outs adicionales en forma de cuatro para la mejor escalera posible, y eventualmente puede que nuestras cartas superiores seantodavía buenas como outs contra las posibles manos de nuestros contrincantes que tengan una pareja. No obstante, aquí lo importante es que volvamos a lanzar una apuesta de continuación en el turn. La es una amenaza para todas las parejas y los proyectos de manos que había en el flop hasta ahora. Como agresor antes del flop, esto nos puede ayudar en caso de que no nos hayan creído durante el flop. De esta manera, nos sale rentable hacer una apuesta, ya que así podemos aplicar presión adicional y aumentar la «fold equity» (vea el artículo sobre el juego del flop) que se sumará a los outs de nuestra mano. Si nuevamente nos vuelven a igualar, entonces habremos creado un bote grande para el caso de que en el river consigamos uno de nuestros outs y así podamos esperar una buena recompensa. Por otra parte, todavía debemos considerar la posibilidad de que nuestro as alto del turn siga siendo la mejor mano en caso de que nuestro contrincante tenga uno o varios proyectos. Por lo tanto, en principio no hay diferencia si tenemos una mano hecha o un as alto. La motivación para la apuesta en el turn seguirá siendo la misma. Si fallamos, y en el river se concreta uno de los proyectos latentes (otra carta de picas o uno de los posibles proyectos de escalera con un , o ), no querríamos tener que pagar a nuestros contrincantes si tenemos una mano hecha buena. Cualquier otra carta del river que sea blank nos permite hacer eventualmente un farol más grande, el que, por otra parte, también dependerá de cómo hayamos visto a nuestro contrincante y cómo él nos ve a nosotros. Finalmente, puede suceder que en caso de no concretarse ningún proyecto, sigamos teniendo la mejor mano con As-Rey alto en el river.

Pasar después del turn

Analicemos ahora las situaciones en que no queremos o no deberíamos realizar una segunda apuesta en el turn. El primer caso de este tipo sería cuando en el flop jugamos contra un adversario muy pasivo y «loose», que tiende a igualar frecuentemente nuestra apuesta de continuación en el flop con manos y parejas débiles.

Si sabemos que tenemos la mejor mano y que nos encontramos frente a este tipo de contrincante tanto en el flop como en el turn, y que además existen pocas posibilidades de que nos superen, o bien, si sabemos que la carta del turn puede asustarlo tanto a él como a nosotros (p. ej. un posible color o una escalera), entonces deberíamos abstenernos de realizar una apuesta en el turn. Esta apuesta puede incitar precisamente a que aquellas manos que han pagado en el flop, pero que ahora nos ganan en el turn, suban, y que se retiren aquellas a las que aparentemente ya hemos derrotado.

Si pasamos, entonces podemos conseguir que el contrincante piense que tiene la mejor mano en el turn, o que se anime y decida hacer un farol en el river contra nosotros. Visto desde nuestra perspectiva, esto implica que no agrandaremos el bote de forma innecesaria en caso de que  la mesa contenga en el turn una o más combinaciones de cartas que nos puedan ganar. Por lo tanto, nos encontramos en una situación de «way ahead or way behind». Es decir: estamos en un escenario en el cual es muy difícil decidir si en el turn vamos con nuestra mano en la delantera o si acaso ya nos hemos quedado atrás. En este caso la apuesta del turn no nos ofrece ninguna ventaja.

La ventaja de pasar después del turn es todavía mayor: como hemos dicho, a muchos contrincantes (que han creído ver indicios de debilidad en el turn por el hecho de que hemos pasado) se les ocurre la idea de apostar de nuevo en el river a pesar de que se encuentran por detrás de la mayoría de las manos. Lo hacen con la esperanza de haber interpretado nuestra pasada en el turn como un signo de una mano débil. En estos casos, nuestro acto de pasar en el turn induce a nuestros adversarios a un farol, fenómeno que en el lenguaje del poker se conoce como «bluff induce». De esta manera, en el river seguimos recibiendo algo de valor por nuestra mano de parte de las manos malas. Esto es algo que no hubiéramos conseguido si hubiéramos apostado en el turn. Si en realidad en el turn efectivamente hubiésemos estado atrás, en caso de igualar una pequeña apuesta del river, perderemos sólo lo mínimo. Si en cambio nos decidimos a apostar en el turn y alguien sube, nos encontraremos delante de una difícil decisión: continuar o retirarnos. En el segundo caso perderíamos parte de nuestro stack sin haber llegado al showdown.

  • Ejemplo 3:

Subimos con desde la posición UTG y la ciega pequeña iguala. En el flop logramos hacer una mano con la mejor pareja, pero con un kicker débil. El flop también da cabida a varios proyectos para la mejor escalera y a una gran cantidad de manos para la escalera tipo «Broadway». Realizamos una apuesta de continuación y nuevamente nos igualan. El turn parece completar una escalera, por lo que esta carta es peligrosa para nosotros, ya que podríamos estar derrotados. En caso de no estarlo, esta carta se vuelve en contra del contrincante y se vuelve peligrosa para él. En esta situación no tiene sentido apostar en el turn. Así que pasamos y luego igualamos su farol en el river.

Si en esta misma situación el contrincante apuesta más, de vez en cuando podríamos considerar la opción de retirarnos. Las pot odds nos dan en el river algo más que 4:1, lo que significa que nuestro contrincante debe realizar un farol en el 25% de los casos para que nuestra igualada salga rentable a largo plazo. Esto lo podemos hacer con seguridad, ya que nuestro adversario ya se ha dado cuenta de que a nosotros tampoco nos ha gustado la carta del turn.

En relación con las jugadas que se realizan en el river, encontrará más información en el artículo «el juego en el river». Si en este ejemplo nuestro contrincante hubiera tenido una y nosotros hubiéramos apostado en el turn, habría subido nuestra apuesta y, para bien o para mal, nos hubiéramos visto obligados a pasar. Asimismo, nos habríamos colocado en una situación en que una mano sin una nos podría obligar a retirarnos si se produjese una subida con farol.

Para terminar podemos comentar que siempre es difícil saber que es lo más provechoso: apostar en el turn o pasar. A la hora de decidir debemos tener en cuenta la mesa y el tipo de contrincante, pero además también debemos imaginarnos de qué mano queremos esperar una igualada en el turn, de cuáles la podemos esperar y con cuáles preferimos igualar una apuesta pequeña o mediana en el river, ya que al pasar queremos evitar una decisión difícil en caso de que alguien suba en el turn. Si tenemos una mano excelente, a veces también puede tener sentido pasar detrás si es que estamos seguros de que el contrincante realizará un farol en el river o que no pagará una segunda apuesta de continuación.

Conclusión

Ahora vamos a hacer un resumen. Las ventajas de apostar frecuentemente en el turn con botes heads-up son las siguientes:

  • A menudo provocamos el retiro de las manos que nos ganan o que pueden mejorar.
  • Creamos y reforzamos nuestra imagen de jugador agresivo en la mesa.
  • Incrementamos nuestras probabilidades de conseguir una buena cantidad por nuestras manos de calidad.
  • No le regalamos ninguna carta gratuita a las manos que se encuentran en proyecto.

Las ventajas de pasar detrás en el turn, en situaciones en que no vemos claro si vamos adelante o si ya estamos atrás (way ahead/way behind) son las siguientes:

  • Controlamos el bote y no dejamos que crezca con manos regulares o poco fuertes.
  • Provocamos un farol en el river de parte de manos más débiles, las cuales no hubieran pagado una apuesta en el turn y así aumentamos el valor de nuestra mano en caso de que ésta sea regular o poco fuerte.
  • Nos libramos de decisiones difíciles en el turn, con las que hubiéramos tenido que confrontarnos en caso de una subida y, además, perdemos lo mínimo en el river en caso de que realmente estuviéramos muy atrás y vamos al showdown.


Ahora vamos a abordar el juego en el turn sin posición, el juego contra una subida o una pasada y una subida en el turn y el juego del turn en botes con muchos jugadores
.
 

Si en el turn estamos frente a un único contrincante, entonces podemos jugar nuestra mano de maneras muy diferentes, tal como lo hemos descrito en el último artículo. Esto nos da la posibilidad de elegir y aplicar la estrategia óptima para cada tipo de contrincante y así poder maximizar nuestras probabilidades de victoria. Los conceptos que hemos descritos en la primera parte no son reglas fijas, ya que la variación del juego es en sí un concepto para el éxito a largo plazo.

En este artículo analizaremos cómo jugar con manos que se encuentran fuera de posición, cómo podemos y debemos adecuar nuestro juego a los diferentes adversarios y cómo reaccionamos ante una subida en el turn si hasta ahora éramos nosotros los que habíamos sido el agresor antes y durante el flop.

Fuera de posición

Apuesta en el turn

Para jugar fuera de posición son válidas prácticamente las mismas directrices que se utilizan en el turn para jugar en posición. Seguimos apostando con nuestras manos hechas y hacemos semi-faroles. No obstante, tendremos que tomar decisiones difíciles en caso de que ahora nos hagan una subida o nos vuelvan a igualar. Pero de ello hablaremos más adelante.

Check-Turn

También es importante que coloquemos una segunda apuesta de continuación en muchas mesas en caso de estar fuera de posición, aunque a menudo también podemos abandonar nuestras manos cuando ya esté claro que el contrincante no se retirará, o de acuerdo con la mesa actual podemos suponer un rango de manos limitado para nuestro adversario. A menudo ocurre que no tenemos una mano que pueda mejorar ni que pueda ganar en el showdown (en caso, por ejemplo, de que nuestra mano no tenga valor para el showdown), por lo que en estos casos deberíamos abandonar en el turn.

  • Ejemplo 1

 

Encontramos en UTG y subimos. El jugador con el marcador iguala. Vemos un flop con el que prácticamente no se pueden hacer proyectos (pocas posibilidades para proyectos de escalera y ninguna para un proyecto de color) y realizamos una apuesta de continuación relativamente fuerte para probar si nuestro contrincante tiene un as. Nuestro adversario paga, lo que en la mayoría de los casos permite inferir un as. En ocasiones podemos suponer también manos más débiles como una pareja mediana en la mano, o un siete. En casos más contados también el único proyecto de escalera posible con o un trío con o . Por supuesto, también puede que tenga un par de escaleras internas prácticamente invisibles o bien no tener nada. Sin embargo, en la mayoría de los casos simplemente tenemos que jugar contra as con kicker desconocido.

Si queremos hacer nuevamente una apuesta de continuación contra este jugador estando fuera de posición en el turn , lo debemos hacer sólo con una buena lectura, es decir, adaptándolo al contrincante específico. Si sabemos que este jugador es muy tight y que puede tirar ases buenos o medianos contra una apuesta grande, entonces podríamos considerar una segunda apuesta de continuación. Lo mejor sería haber visto cómo juega este jugador sus manos con mejor pareja y contra qué tamaño de apuestas decidirá pasar después de haber igualado una apuesta en el flop.

Un segundo punto que nos indicará si no debemos apostar en el turn es el tamaño del stack del contrincante. Si tiene sólo medio stack, pagará una subida realizada antes del flop y una apuesta en el flop. Considerando en este caso que prácticamente no es posible un proyecto, debemos suponer que éste jugador está dispuesto a llevar su mano hasta el showdown. Nuestra pareja de dieces es una combinación que rara vez es buena -teniendo en cuenta el tamaño de stack del contrincante-, como para que salga rentable invertir en una segunda apuesta pensada casi como farol para poner el as en acción. La siguiente es otra variante de las jugadas en el turn adaptadas al contrincante concreto:

C/R AI (check raise - all-in)

Hay muchos adversarios que les gusta igualar en el flop para posteriormente intentar llevarse la mano y el bote con una apuesta fuerte en caso de que en el turn mostremos debilidad. Si bien es cierto que, precisamente por este motivo, es correcto apostar más a menudo en el turn, pero en el caso de ciertos tipos de jugador, hay otra opción mejor  a elegir.

Nosotros sabemos que nuestro adversario  nos iguala a menudo en el flop con la intención de realizar un farol en el turn. A esta acción también se la conoce como float, en el sentido de «quedarse flotando». Es decir, el jugador está «flotando en el aire» con pocas posibilidades de mejorar su mano, y a la vez a nosotros también nos pasa lo mismo, ya que no sabemos cómo estamos con respecto a él, de forma que puede utilizar la situación para sacar ventaja con un farol. Por nuestra parte, podemos contrarrestar esta estrategia jugando check raise all in, es decir, pasar, subir y luego ir all-in. Des esta forma obtenemos en el turn una apuesta adicional para nuestra mano, que no habríamos obtenido en una apuesta normal debido a que nuestro adversario hubiera pasado. En algunos casos él paga la ida all-in con un proyecto, de modo que como favoritos tenemos la posibilidad de ganar el stack completo.

Un pequeño ejemplo al respecto:

  • Ejemplo 2  
Estamos en ciega pequeña y todos los jugadores que están delante de  nosotros se retiran. Nosotros subimos con al triple de la CG, ya que sólo queda la ciega grande. En este tipo de situaciones en que estamos la ciega pequeña contra la ciega grande, no queremos agrandar demasiado el bote antes del flop, ya que la ciega grande tendrá siempre mejor posición en relación a nosotros en esta mano. Además, ya sabemos por experiencia que la ciega grande es muy agresiva y tiende a usar la ventaja que le da la posición para hacer faroles y semi-faroles. Por lo tanto, aquí lo recomendable es hacer una subida más pequeña. La ciega grande iguala y conseguimos un flop de ensueño en el que sólo , un proyecto de color y algunos proyectos de escalera interna para una escalera tipo broadway () pueden representar algún peligro. Realizamos, por lo tanto, nuestra continuation bet estándar por las dos terceras partes del bote y nos vuelven a igualar. En esta situación, esta jugada no nos permite evaluar el rango de mano del adversario lamentablemente , ya que él nos puede dejar «flotando» con un gran número de manos (como hemos explicado anteriormente) para probar si tenemos un as, y jugar únicamente su posición para después hacer un farol (o semi-farol). Sus manos pueden ir desde un débil hasta escaleras internas y proyectos de color. es ahora muy poco probable, pues en ese caso seguramente ya habría subido en el flop para agrandar el bote y no haya susto en caso de que obtenga otra carta de corazón en el turn. Por lo tanto, tenemos claro que vamos adelante. La carta del turn no es peligrosa, ya que ahora sólo es posible una escalera inferior (la escalera que va del As hasta el cinco ). Sin embargo, descartaremos una igualada tan débil antes del flop con y seguiremos pensando que nos encontramos por delante.

Aquí es donde llega la fase decisiva de esta mano: queremos darle a nuestro adversario la oportunidad de cambiar su plan y llevarlo a una situación en la que pueda utilizar su float y su juego en posición. Por tanto, pasamos y dejamos que apueste para después apostar nosotros all-in. De esta manera conseguimos no sólo una apuesta adicional, que no hubiéramos conseguido si hubiéramos apostado, sino que hacemos que el otro jugador cometa un error. Él iguala con un proyecto relativamente bueno para el que ya no dispone de las pot odds necesarias debido a nuestro all-in en el turn. Por lo tanto, ahora debe pagar 85$ para ganar 121$, lo que corresponde a pot odds de 1,5:1. En esta situación, nuestro adversario tiene once outs (los ocho corazones restantes sin el , además del , el y el ) y sólo en 21% de los casos conseguirá su mano con la última carta, por lo que necesita prácticamentepot odds de 5:1 para igualar de forma rentable. Nuestro contrincante falla en el river y nos embolsamos un stack completo que no hubiéramos conseguido con una apuesta en el flop, el turn y el river.

No obstante, esta jugada dependía mucho de la suposición que habíamos hecho de la mano del contrincante, quien estaba utilizando su posición para realizar un farol o un semi-farol. Aquí él también podría pasar después de la jugada para obtener así una carta gratis para el proyecto bueno que tiene. Sin embargo, en el caso de que hubiera logrado hacer su mano en el river, sólo perderíamos un bote pequeño. La apuesta que realizamos en el flop no tiene significado para él, ya que en mesas con ases altos  vamos a realizar casi siempre una apuesta de continuación.

Otro caso posible para un C/R AI es una situación en que nos vemos absolutamente en ventaja y podemos reducir la posible gama de manos del contrincante al mínimo, y con las cuales sabemos que en la mayoría de los casos podemos forzarla a retirarse con una apuesta de turn y a más tardar con una apuesta en el river. Para aumentar el valor de nuestra mano cuando estamos fuera de posición, podemos utilizar C/R AI para que de cara a nuestros contrincantes nuestra mano parezca un farol posible. De esta manera, conseguimos la apuesta adicional que nuestro adversario realiza después de que pasamos en el turn y le ofrecemos la posibilidad de arriesgar su stack completo porque cree que estamos haciendo bluf. Un ejemplo:   

  • Ejemplo 3  
 
En posición media subimos y somos igualados por un jugador muy agresivo ubicado en el marcador. De acuerdo con nuestra experiencia de juego, evaluamos a este contrincante como alguien muy emocional y agresivo. El flop es uno de los mejores para una mano como , ya que en esta mesa estamos muy por delante contra cualquier . El adversario tiene como máximo dos outs, ya que la obtención de los kickers no le ayuda. Tenemos las dos mejores parejas. Contra un dos nos encontraríamos muy atrás, pero ésta se encuentra dentro de su gama de manos y, en general, es muy poco probable ( del mismo palo y serían prácticamente las únicas posibilidades). En el flop realizamos una apuesta de continuación que se ve muy débil y que tenderá a ser interpretada como que queremos aparentar tener un y que en realidad sólo se trata de la continuación de nuestra agresión en forma de farol como jugador que ha subido antes del flop. El adversario iguala y podemos reducir su gama de cartas a un rey o a un farol. Ahora jugamos C/R AI porque podemos suponer que o bien realizará un farol en el turn, o apostará para proteger a su rey. Por lo tanto, le damos la posibilidad de caer en la trampa de nuestra jugada de respuesta, que podría parecer un acto de desesperación. De esta forma, nuestro adversario iguala, ya que piensa que va adelante con la mejor pareja. 

Botes multiway

Si los adversarios se disputan el bote en heads-up es que: el bote ha crecido mucho debido a que varios jugadores ya habían igualado nuestra apuesta en el flop, ya sea como una apuesta de continuación que era un (semi) farol, o como una apuesta de continuación con una mano fuerte. La primera pregunta que debemos hacernos ahora es con qué manos nos han igualado nuestros adversarios: o bien estos jugadores pagan a menudo apuestas por el bote completo con manos débiles o con «proyectos de mano» según la fortaleza de su juego, o (lo que es más frecuente) por lo menos uno de los dos tiene efectivamente una mano hecha, que es fuerte o muy fuerte. Dado que bote es ya muy grande, también debemos pensar si acaso podemos jugar un farol de forma conveniente o si aún seguimos convencidos de que tenemos la mejor mano. Esto porque una apuesta en el turn por dos tercios o las tres cuartas partes del bote sería gigante en comparación con el stack que nos queda. Con una apuesta adicional nos quedaríamos casi siempre ligados a la mano. Por lo tanto, aquí es extremadamente importante saber evaluar no sólo la fuerza de la mano propia, sino también la situación de la mesa y los cambios provocados por el turn. En la siguiente mano tenemos un ejemplo de una decisión difícil sobre si realizar o no una apuesta en el turn:  

  • Ejemplo 4  
 

Tenemos y subimos detrás de un jugador que ha igualado antes que nosotros. Uno de los Blinds y el mismo jugador igualan. Conseguimos la mejor pareja con un kicker medio, y en el flop apostamos el bote, ya que existe un proyecto de color posible. El jugador ubicado en la ciega iguala y ahora estamos en el turn delante de una decisión difícil: apostar o pasar. Hasta ahora hemos derrotado sólo a los ases más débiles como , y a proyectos de color diversos y parejas medianas como . Como el proyecto de color no se ha completado y queremos seguir protegiendo nuestra mano, nos decidimos por una apuesta en el turn. Si hubiéramos subido aquí, ahora en la mayoría de los casos tendríamos que pasar contra jugadores racionales.

En el river pasamos, ya que todas las manos que están detrás de nosotros no pagarían ninguna apuesta más. La carta ha mejorado, el proyecto de color no ha llegado y el as débil probablemente no pagará ninguna apuesta en el river. Además, existe una probabilidad baja-media de que estemos jugando contra un o más fuerte. Como podemos ver, la decisión de apostar en el turn es muy difícil de resolver y en muchos casos depende del contrincante. Si éste ha igualado loose en el flop y en el turn, vale la pena una apuesta en el turn. Si el jugador es racional y normalmente no paga apuestas del tamaño del bote si sólo tiene un proyecto de color, entonces una apuesta en el turn rara vez saldrá a cuenta.

Subida en el turn

Una subida en el turn es siempre un testimonio de fortaleza cuando se realiza contra un agresor antes del flop que ha realizado una apuesta tanto en el flop como en el turn. Si jugamos con manos como mejor pareja mejor kicker u otras manos de una categoría de fuerza parecida contra una subida en el turn, entonces debemos pensar seriamente si nuestra mano es lo suficientemente fuerte para ganar un showdown bajo tanta presión. Para esto debemos tener en cuenta las siguientes consideraciones:

  • ¿Cómo juega nuestro contrincante? ¿Es agresivo por naturaleza? ¿Le gusta hacer faroles y semi-faroles?
  • ¿Cómo puede haber ayudado la carta del turn a nuestros contrincantes?
  • ¿Qué tamaño tiene la subida? ¿Tenemos todavía outs en caso de estar por detrás y podemos pagarlos de forma provechosa?
  • ¿Cuán fuerte es nuestra propia mano? ¿Debemos jugar por todo nuestro stack después de haber igualado la subida o después de que nosotros mismos hemos vuelto a subir? ¿Es suficiente la fuerza de nuestra mano para jugar el stack entero?

Si no tenemos posición, un check-raise es incluso más fuerte que una simple subida en el turn contra nosotros. El jugador que sube utiliza nuestra agresión y el hecho de que se ha dado cuenta de que apreciamos nuestra mano. Él espera obtener más valor para su mano y poder jugar por el stack completo. En este caso deberíamos tender a despedirnos de nuestras top pair a menudo, y seguir jugando únicamente con manos fuertes. Una oportunidad clara para olvidarnos de manos como la mejor pareja frente a una subida en el turn o una subida y una pasada, se presenta cuando la mesa parece completar un proyecto: llega la tercera carta para el color o una carta para la escalera. Un ejemplo:  

  • Ejemplo 5  
 

Subimos en posición media (MP). El cut-off (CO) iguala y en el flop conseguimos nuestro As. Por desgracia, el flop permite varios proyectos posibles y estamos atrás frente a ases más débiles como o y también frente . Realizamos nuestra apuesta de continuación, por dos tercios del bote y nos igualan. El turn completa no sólo muchos proyectos de escalera interna, sino que, peor todavía, el proyecto de color. Además, ya nos han ganado muchos ases con kicker , o . Ahora tenemos pocos o casi ningún out, y nuestra apuesta del turn es triplicada. En esta situación debemos retirarnos, ya que con bastante seguridad estamos derrotados. La subida en el turn es muy fuerte y sólo tenemos mejor pareja con buen kicker, de forma que no tenemos buenas expectativas de mejora de nuestra mano, o quizás ya estamos derrotados frente a una escalera o un color.


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