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NLHE 6-max.: el river
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En el river queremos que nuestra mano consiga el equivalente máximo de fichas o hacer farol contra el contrincante que tenga la mejor mano para evitar así un showdown que no podremos ganar. En algunas ocasiones tendremos que pasar con una buena mano, si es que en el river aparece una carta inadecuada o un contrincante se vuelve repentinamente activo con una apuesta grande.

Para comenzar dividiremos nuevamente el tema en dos artículos. En este artículo vamos a diferenciar entre diferentes situaciones según si estamos o no en posición. La primera parte de este artículo abordará un par de técnicas y jugadas en posición en el river, concretamente "value bet", "thin value bet", el "check behind" y el farol.

En posición

La acción que desarrollemos en este momento está directamente ligada a la acción que hemos realizado anteriormente en el turn. Si hemos apostado en el flop y en el turn con una mano hecha, ahora en el river debemos pensar si queremos...

...una value bet:

¿Estamos convencidos de tener la mejor mano? ¿Las manos a las que derrotamos pagarían una apuesta (adicional)? Las cartas del river que impiden normalmente que realicemos esta value bet, o apuesta por valor, son aquellas cartas que contribuyen a formar un color, en el caso de que en la mesa hubiese ya un proyecto de color desde el flop. Lo mismo vale para los proyectos de escalera evidentes que han llegado. Un caso de este tipo podría ser: con tenemos mejor pareja mejor kicker desde que se repartió el flop , pero somos igualados por un adversario en el turn, que era un .
El river trae un y ahora debemos pensar cuidadosamente si este contrincante particular tiene un proyecto o si a menudo tiene un as más débil o uno más fuerte. Normalmente aquí sería recomendable que pasáramos en el river, ya que a menudo los ases débiles no volverán a igualar una apuesta grande, a no ser que estemos frente a un contrincante que sea muy malo y loose.

 Los análisis del adversario y las notas sobre su juego previo son en este caso de gran importancia para poder conseguir el máximo de valor a largo plazo para nuestra mano. Por este motivo no es ningún error pasar justo después, ya que en caso de realizar una apuesta pequeña, nos volvemos susceptibles de ser víctimas de un farol. Por otra parte, una apuesta grande será igualada en raras ocasiones. A menudo nuestro adversario mostrará o una pareja de doses.
En principio, en estos casos, debemos decidir según el adversario específico. Bien puede suceder que ciertos contrincantes concretos paguen apuestas por una cantidad igual a la mitad del bote con un as débil. El aspecto más importante para un buen juego en el river es, por lo tanto, encontrar un equilibrio entre la subida del valor de la propia mano, y la disminución del valor de los proyectos que pueden concretarse o de una posible mano fuerte del contrincante.

Pasar tras la jugada:

Cuando apostamos en el river después de haber visto uno o varios proyectos posibles y los jugadores han pasado, todavía le estamos dando odds implícitas satisfactorias a los proyectos de manos que hemos visto igualar desde el flop. En este caso concreto, estas odds implícitas justificarían las jugadas en las que igualaron en el flop y en el turn: al pagar, entonces, estamos «justificando» su manera de jugar y esto es algo que queremos evitar en lo posible.

  • Ejemplo 1

Subimos en la posición del botón. Las ciegas pagan. Realizamos una apuesta por el valor del bote en un flop que da cabida a muchos proyectos y somos igualados por uno de los jugadores. Las manos que nos igualarán en este caso son proyectos de color y de escalera. Las manos como la doble pareja o incluso un set, normalmente hubieran subido por miedo a los otros proyectos y hubieran generado mucha acción. El turn nos protege contra las manos que tienen doble pareja, pues con ases habríamos derrotado a . Del mismo modo, no ha llegado ninguno de los proyectos, por lo que volvemos a apostar, concretamente casi 2/3 del bote. La jugada en que nuestro adversario nos iguala es seguida de la peor carta del river posible, que permite concretar los proyectos de color y de escalera. Esto nos motiva a pasar en el river. En esta situación igualará, si es que lo hace, únicamente un jugador débil con una mejor pareja, y tampoco en todos los casos. Nuestra decisión es recompensada: el contrincante concreta su escalera en el river, pero el posible color lo frena a la hora de apostar.

La regla general es: si después de evaluar el tipo de adversario contra el que jugamos, consideramos que la situación es tal que la apuesta en el river sólo será igualada por las mejores manos, entonces es mejor pasar.

Un ejemplo que remarca esto es la siguiente mano contra ocho jugadores tight:

  • Ejemplo 2

Después del limp subimos a 4,5 veces la ciega grande, él paga y en el flop hacemos una mano con mejor pareja y un kicker mediano. El flop deja abierta la posibilidad para un proyecto de color. A continuación hacemos una apuesta «por valor» y también «para protegernos» contra el posible proyecto de color. El contrincante iguala. Considerando que ya sabemos que es un jugador bastante tight y que tampoco sube muchas de manos de primera antes del flop, podemos suponer que sólo tiene dos manos posibles: un proyecto fuerte (por ejemplo, pareja + proyecto de color) o un as bastante fuerte, quizás incluso un set.

La carta del turn ofrece y volvemos a apostar, ya que queremos que nuestro adversario pague por su buen proyecto y aún así tenemos algo de valor contra algunos Ases. Otra opción sería pasar después de él, aunque según nuestra valoración, éste es un jugador bastante pasivo de forma que en el river ya no conseguiríamos el bote en caso de que todavía tuviéramos la mejor mano. Él vuelve a pagar. El river no completa ningún proyecto de color, pero ya no derrotamos a ninguno de los ases buenos ( hasta ) y tenemos que dividir el bote con otro . Una apuesta «por valor» ya no se justifica porque o bien nos vemos muy a la cabeza de manera que una mano mala del contrincante ya no nos pagaría, o vamos tan atrás que cualquier mano mejor nos igualará. Podríamos probar todavía con un farol, que también sería igualado prácticamente por todas las manos, excepto quizás por , pero ¿hubiera realizado un limp?

Si  podemos evaluar bien a nuestros contrincantes  y podemos reducir en determinadas mesas sus manos posibles al mínimo, entonces iremos adquiriendo poco a poco con el tiempo la capacidad de realizar «apuesta de valor pequeñas» denominadas en el lenguaje del poker como:

Thin value bets:

Si tenemos la seguridad de que un contrincante en posiciones concretas, en mesas específicas, tiene con mucha probabilidad manos débiles y desea llegar con ellas al showdown, entonces deberíamos realizar en el river una apuesta de valor pequeña.

  • Ejemplo 3

En posición subimos con a un jugador muy loose, que antes del flop es normalmente muy agresivo. También sabemos que a nuestro contrincante le gusta llevar sus manos con mejor pareja hasta el showdown. En el flop apostamos con nuestra mejor pareja mejor kicker y nos igualan.

En esta mesa ya podemos ir especificando las manos posibles que puede tener: un as y muy probablemente uno débil, es decir con :9 o un kicker parecido; y con menos probabilidad un set. Por lo tanto, en la mayoría de los casos nos vemos muy por delante. Por este motivo, apostamos en el turn y él nos iguala. Así que seguimos reduciendo: es altamente probable que tenga un As. El river es una carta que ya no hace ver muy fuerte a nuestra mano, ya que ahora sólo derrotamos a todos los ases que tengan un kicker o y más bajos.

Considerando que el jugador ha subido hasta ahora a menudo con buenos ases y manos más fuertes antes del flop, entonces podemos suponer que se trata de un as más débil y realizar una apuesta de valor pequeña. La probabilidad de que en esta mesa estemos por delante en las acciones que hemos realizado hasta el momento contra el contrincante es muy alta y sabemos que a él le gusta llegar hasta el showdown. Por lo tanto, apostamos y obtenemos el valor máximo para nuestra mejor pareja mejor kicker.

Si el contrincante fuera en este caso el del ejemplo 2, es decir, un jugador tight, cuyas manos tienen un valor superior a las del jugador loose, entonces en ese caso raramente podríamos generar valor mediante una apuesta por valor pequeña (thin value bet). El motivo es que si este jugador tight ha llevado su mano hasta el river contra dos apuestas, en una mesa que permite concretar pocos o ningún proyecto, la probabilidad de que tenga una mano mejor que la nuestra es considerablemente mayor y no pagaría otra apuesta grande con manos que sean peores.

La apuesta de valor pequeña es, como su nombre lo indica, pequeña y pensada para las manos específicas que podemos suponer que tiene el adversario. La realización de este tipo de apuestas de valor pequeñas, con el river correcto y contra el contrincante adecuado, exige mucha experiencia en la valoración de la fuerza de la mano propia en determinadas mesas pero, sobre todo, mucha atención y capacidad para analizar al contrincante. Afortunadamente, en los límites pequeños de hasta NL100 nos encontraremos a menudo con contrincantes que quieren llevar hasta el showdown manos que son de calidad media a mala, de forma que las «apuestas por valor» adquirirán un papel aún mayor.

Un tema que también debe tratarse en este contexto, pero que no resulta ideal para comenzar a jugar 6-máx. es:

el farol de triple barrel:

Un farol bien hecho debe estar bien preparado y en armonía con la mesa en que jugamos, y nos debe permitir que le vendamos una mano específica a nuestro contrincante de forma creíble. En la mayoría de los casos en que hacemos farol, nuestra mano no tiene ningún tipo de valor para el showdown y sólo podemos ganar con una apuesta. En un farol debemos ser capaces de colocar a nuestro contrincante en una gama de manos reducida o hasta en una mano concreta, como en el caso de la apuesta de valor pequeña, de la que intentaremos alejarle.

En el ejemplo 2 tendríamos poca probabilidad de inducir a un jugador tight a que se retire en el river. Deberíamos hacerle creer que tenemos una doble pareja o un set, y como esto no se produce con mucha frecuencia contra su mejor pareja mejor kicker, casi siempre pagará una apuesta. Si elegimos una apuesta demasiado baja, pagará casi sin duda, pero si es muy grande podría oler que se trata de un farol.
Por lo tanto, tenemos que elegir una cantidad que lo incite a deshacerse de su mejor pareja mejor kicker. A esto debemos sumar que nuestra mano todavía tiene el potencial de sobrevivir con mejor pareja/kicker medio en el showdown y que en el transcurso del ejemplo 2 nuestro contrincante ha rebajado la fortaleza de su mano: sabemos que con toda probabilidad jugamos contra un as, pero después de que ha igualado antes del flop, no contamos necesariamente con . Como podemos ver, aquí también será difícil realizar un farol de forma efectiva y con éxito.

Como el tema de los faroles en el river depende mucho de la situación concreta y, sobre todo, del tipo de contrincante, vamos a introducir un pequeño ejemplo que mostrará la consistencia que ha de tener un farol:

  • Ejemplo 4

Subimos de forma estándar con y somos igualados en las ciegas por un jugador muy loose, que sabemos que le gusta tratar de concretar proyectos. Sin embargo, este jugador no va hasta el showdown muy a menudo y con mucha frecuencia se retira ante apuestas grandes en el turn o en el river a nada que ve mucho dinero en juego y no tiene una mano fuerte. El flop incluye algunos proyectos posibles (color/escalera) y nosotros mismos tenemos únicamente un proyecto de escalera interna y cartas superiores. Realizamos una apuesta de continuación y nos igualan. 

Por este motivo son posibles todos los proyectos o manos mencionadas que contengan o . El turn es una muy buena carta para nosotros. Ahora con un segundo barrel podemos tratar de provocar que se retiren varios jugadores con o , que nos igualaron durante el flop debido a que como agresor antes del flop podíamos tener un as. Por lo tanto, aparentamos una mano creíble. Todo esto es aún más creíble, dado que frecuentemente realizamos una apuesta de continuación en todos los flops que se nos presentan. Nuestro adversario vuelve a pagar en el turn, lo que significa que no piensa de forma inmediata que tenga un as, y es probable que él mismo tenga una pareja o algo mejor, o que todavía tenga un proyecto.

El river ahora sólo ayuda a los casos menos probables como , y , los que no creemos que pueda tener nuestro contrincante. Ante esta situación decidimos, de forma creíble y consistente con el desarrollo con el que hemos jugado la mano hasta el momento, aparentar el as en el river. Con un rey alto tendríamos algo de valor para el showdown, pero en general lo perderíamos si nuestro contrincante ha conseguido una pareja con la última carta o podría tener una pareja mediana parecida. En la mayoría de los casos sólo podremos ganar apostando. Una apuesta debe provocar que una o un , que no se han creído nuestro as del turn, pasen ahora, y que los jugadores con proyectos se retiren.

Recomendaríamos al jugador principiante de 6-máx. que no intente faroles grandes y jugadas de este tipo en los límites bajos hasta NL100 sin experiencia, y se dedique a tomar buenas notas/reads y conocimiento sobre los adversarios. La mayoría de los jugadores de estas mesas no abandonan un gran número de manos, y uno arriesga innecesariamente muchas fichas para después perder en el showdown contra una pareja media o algo parecido. La apuesta por valor es en esta fase del juego más importante que todo lo demás. Hasta NL100 nos enfrentaremos frecuentemente a contrincantes que sobrevaloran sus manos con simplemente la mejor pareja en el flop, algo que deberíamos utilizar para nuestras apuestas por valor con manos fuertes, como mejor pareja mejor kicker. Por lo tanto, antes de nada nos tenemos que concentrar en las decisiones en el river, es decir, si apostamos una mano en posición para maximizar su valor o si acaso pasamos a continuación.


Ahora vamos a analizar las variantes difíciles del juego en el river, es decir, cuando no tenemos posición. Por supuesto, muchos de los conceptos utilizados cuando se juega en posición pueden trasladarse al juego fuera de posición, como el de las apuestas por valor pequeñas (thin value betting). No obstante, lo importante será un nuevo concepto, concretamente el llamado:

Bluff induce

Muchos jugadores están dispuestos a igualar apuestas hasta por el bote completo con proyectos de color y/o de escalera en el flop y en el turn, únicamente para después verse en el river frente a un bote enorme y un proyecto que no llega. Ante esta situación, a estos jugadores les queda a menudo unicamente la opción de renunciar a la gran cantidad de dinero invertido y pasar, o bien decidirse por un farol pequeño o grande para no tener que renunciar a la inversión sin antes haber luchado por ella.

Muchos jugadores agresivos juegan sus proyectos de forma agresiva desde las primeras cartas comunitarias para poder generar de este modo presión de forma efectiva desde el primer momento. La mayoría de las veces, una apuesta sencilla en el river no consigue este objetivo si es que un jugador bastante tight ha llevado hasta aquí una mano después de apostar en el flop y en el turn. Si la carta del river no es realmente una «scare card», es decir, una carta que aparentemente completa un proyecto o modifica a fondo la mano propia, él renunciará a una pareja superior en muy contadas ocasiones. Sin embargo, mucho más a menudo ocurre que el contrincante interpreta el acto de pasar en el river como lo que efectivamente es: debilidad y miedo, y «quiere aprovecharlos».

Nosotros podemos utilizar la agresividad de nuestros contrincantes en el river para nuestra propia ventaja. Esto lo hacemos pasando en el river contra la mayoría de los jugadores que han igualado dos apuestas en el flop y en el turn con una mesa que da cabida a muchos proyectos. Los jugadores que no han podido hacer una mano con sus proyectos intentarán a menudo realizar un farol en un river blank, de forma que todavía recibimos más dinero de manos que no nos hubieran pagado una apuesta en el river. Tal como hemos dicho, una pasada en el river es interpretada por muchos jugadores como debilidad, y muy a menudo nuestros contrincantes no dejarán pasar esta supuesta oportunidad, de forma que esta jugada genera ganancia inmediatas. También provocamos un farol en aquellas manos que han estado pensando desde hace rato que han perdido y que deben realizar un farol en el river. Un ejemplo de ello sería una mejor pareja con un kicker débil o regular en un flop seco.

Veamos ahora un ejemplo concreto de bluf induce.

  • Ejemplo 1:

Subimos con desde UTG y el jugador del marcador paga. Llega el flop con un posible proyecto para un color de corazones y un par de proyectos de escalera que son menos probables. Realizamos nuestra continuation bet estándar por las ¾ partes del bote y nos igualan. En este momento el jugador puede tener un abanico de manos muy amplio, desde los proyectos ya mencionados hasta un simple y una pareja en  su mano (baja o alta) o incluso un set. El jugador sólo puede iniciar en este momento un intento de float.

Paréntesis: el float ya fue tratado en un artículo anterior, por lo que aquí sólo volveremos a explicar brevemente de qué se trata. Un «float» es un intento de farol, que también se puede denominar de forma irónica como «bluf call» (esta expresión ha sido tomada de Sklansky/Miller: No limit hold'em). El float se realiza de la siguiente manera: pagamos la apuesta de un jugador en una ronda sabiendo que no tenemos la mejor mano aunque con la intención de realizar un farol contra el adversario mediante una apuesta o una subida tras el reparto de una de las siguientes cartas comunitarias (por ejemplo, como muestra de debilidad). La fuerza de un intento de «float» se basa, sobre todo, en el hecho de que al igualar se demuestra más fuerza que con una subida a menudo. Al igualar indicamos que estamos dispuestos a llevar la mano a la siguiente ronda de apuestas, a pesar de que allí el tamaño de las apuestas se multiplicará. Precisamente, cuando la carta del turn o la del river resulta ser una scare card para muchas manos (como cuando llega una carta que completa un color, una escalera o es un as), se puede realizar un farol tras un float, que resulta mucho más efectivo que una subida en el flop. La mayoría de las manos se ven por delante en el flop, incluso en el caso de una subida, de forma que los jugadores están dispuestos frecuentemente a poner el dinero en el centro contra una subida. Sin embargo, después de una carta en el turn o en el river que ha provocado miedo, ésta disponibilidad baja de forma considerable.

Volvamos a nuestro primer ejemplo: tras el flop no podemos saber todavía de forma exacta cuál es la gama de manos de nuestro adversario. El turn nos presenta una carta que no parece especialmente peligrosa. Sin embargo, es una scare card para el contrincante. Si el adversario es lo suficientemente agresivo e intenta muy a menudo un float en el flop contra nosotros, la opción aquí sería jugar check raise all-in (C/R AI). Para esto, vea el artículo sobre el juego en el turn fuera de posición. En nuestro ejemplo no suponemos esto y seguimos apostando, ya que no queremos regalar ninguna carta a los posibles proyectos. El adversario también paga esta apuesta. Un débil pasará en la mayoría de los casos en el turn, de forma que reducimos su rango de manos posibles a un buen proyecto (proyecto de escalera o de color o una combinación de pareja + proyecto de escalera + proyecto de color), y con muy poca probabilidad a una mano que nos ha ganado (doble pareja, trío). De esta manera nos acercamos al river que no completa el proyecto de color. Aquí sólo se han hecho realidad los dos proyectos de escalera improbables con y . Sin embargo, no apostamos a este river, ya que en el caso de una apuesta grande, nos igualarán muy frecuentemente únicamente las mejores manos, y en caso de una apuesta pequeña nos hacemos susceptibles a ser víctimas de un farol de nuestro contrincante. Aprovechamos la preferencia y la posibilidad de provocar un farol de los proyectos de color y las manos malas que piensan que han perdido.
Nuestro contrincante realiza en efecto una gran apuesta en el river. Las pot odds están a 82,5$:20$, lo que equivale a 4:1. Esto significa que igualaremos de forma provechosa si en esta situación nuestro contrincante apuesta en 25% de los casos a un proyecto de color que no se concreta, a una mano que sea peor que , a otra pareja en la mano o incluso a una . Nosotros igualamos y obtenemos incluso fichas adicionales de una mano que hubiera pasado en caso de una apuesta en el river. Si la apuesta del adversario hubiera sido mayor, entonces hubiéramos podido igualar, pero debido a las malas pot odds para poder justificar la igualada nos hubiéramos tenido que basar en nuestras lecturas y en la experiencia con este contrincante concreto. En principio, en este caso no sale a cuenta apostar en el river. Al final hemos provocado un farol con éxito en una mano que tenía muchos outs, pero que no ha conseguido nada en el river. La mesa y el desarrollo de la mano permitieron sospechar esto.

Apuesta en el river

En este caso también son válidos los mismos principios que en el juego en posición. En el ejemplo anterior hubiéramos podido justificar una apuesta en el river en un caso muy especial, el que hubiera sido haber estado jugando contra un adversario caracterizado por su pasividad, que sabemos que apuesta sólo cuando tiene una mano fuerte.

Por norma general, en estos límites y también en los límites inferiores, es que la apuesta «por valor» debería tener prioridad en todas las calles. En una situación de cara a cara no podemos suponer siempre que un jugador tiene un proyecto determinado o una gama de proyectos. A menudo es más probable que, justamente con jugadores pasivos, estemos jugando contra una pareja media o la mejor pareja del flop con kicker débil. La mayoría de nuestros contrincantes en los límites bajos se quedan con manos como mejor pareja (con cualquier kicker), parejas medias, etc. durante demasiado tiempo, de forma que justamente aquí sale rentable hacer una «value bet» fuera de posición (y por supuesto, también en posición). Estos jugadores apuestan pocas veces en el river a una mano de este tipo. Las jugadas para el river, como «bluff induce», no tienen fuerza contra contrincantes pasivos y, por lo tanto, no salen rentable intentarlo.

Sólo cuando juguemos a menudo heads-up contra jugadores agresivos se darán muchas situaciones como la descrita anteriormente, donde salga rentable sacar ventaja de esta agresividad. Un ejemplo de juego contra un contrincante muy pasivo que hasta el momento sólo hemos visto llevar siempre manos medias al showdown:

  • Ejemplo 2:

Subimos con desde UTG y somos igualados por el cut-off. El flop nos da una pareja superior con la mesa. Esta tiene, como en el ejemplo anterior, un proyecto de color de corazones y algunos proyectos de escalera, de los que queremos proteger a nuestra pareja. Realizamos nuestra apuesta de continuación estándar por ¾ del bote y somos igualados. Reflexionamos sobre el posible rango de manos de nuestro adversario y llegamos a una pareja (un o una pareja más baja en su mano) o uno de los proyectos que son posibles.
El turn no cambia la situación de la mesa. No ha llegado ni el proyecto de color ni el supuesto proyecto de escalera para . Apostamos y el contrincante vuelve a igualar. La carta del river es muy buena para nosotros. No ha llegado ningún proyecto y aparte de esto hemos derrotado a todas las manos con doble pareja que son posibles, pero más bien improbables. Por lo tanto, lo más probable es que nuestro contrincante tenga realmente una pareja o un proyecto que no se ha concretado. En este caso, entonces, debemos evaluar si contra este adversario pasivo sale más rentable realizar una apuesta de valor o pasar. Tras evaluar su pasividad evaluamos ahora la mesa: es muy probable que ante esta carta baja sin mucho valor en el flop y en el turn, nuestro adversario no supondrá que tenemos una mano fuerte, sino que pensará que estamos continuando un farol con cartas superiores. Si tiene , entonces se verá eventualmente en delantera, igual que con una pareja media como . Sin embargo, en el river no apostaría a una mano de este tipo debido a su pasividad y a la inseguridad de la situación. Por este motivo ahora deberíamos realizar una «value bet». Si pasamos, sólo conseguiríamos fichas en caso de un intento de farol por parte del contrincante, y considerando el tamaño de su stack restante y su estilo de juego con una mano débil, es improbable que realice un farol. Por lo tanto, debemos, apostar y confiar en que no nos crea y que piense que tenemos una pareja más débil. Al final esto es lo que hace con una pareja de sietes en la mano con la que hubiera pasado en caso de que nosotros hubiéramos pasado.

Aquí también llegamos de nuevo a la conclusión de que hay una diferencia mínima entre la decisión de apostar y de pasar en el river. Para llegar a una decisión debemos analizar bien la mesa, las acciones efectuadas hasta el momento y, sobre todo, el tipo de contrincante contra el que jugamos. Una buena decisión en situaciones tan diversas con contrincantes tan diferentes conduce siempre a un pago mayor de nuestras manos de calidad.

Check-Raise

Esta manera de jugar en el river fuera de posicióm no debería utilizarse mucho en los límites bajos. La realización de un check raise en el river sólo tiene sentido básicamente si sabemos que:

1. Es muy probable que nuestro contrincante apueste en el river,
2. Tras una apuesta del river es muy probable que nuestro contrincante iguale un check-raise,
3. Es muy probable que tenemos la mejor mano en el river.

En la mayoría de los casos el bote en el river es tan grande debido a las apuestas hechas en el flop y el turn, que el check raise acaba en un all-in, es decir C/RAI, como la jugada correspondiente del turn. Esto representa una forma extrema de una jugada «por valor», ya que de este modo queremos lograr que el contrincante cometa el error de jugar una mano por el stack entero. Un ejemplo de este caso con una lectura fácil:

  • Ejemplo 3:

Subimos con desde una posición intermedia y el botón nos iguala. El flop nos ofrece un trío medio y al contrincante posiblemente mejor pareja, una pareja media, un proyecto de escalera abierta con combinaciones o un proyecto de color de corazones.
Nuestro adversario ya nos ha llamado previamente la atención debido a su disposición extrema a igualar apuestas con cualquier proyecto hasta llegar al river. Aquí también es posible una pareja media en la mano, hasta o también superior. Apostamos ¾ partes del bote y nos igualan. El turn nos ofrece el segundo mejor full y con el ya estamos protegidos contra todos los proyectos potenciales que pueden concretarse en el river. Sólo en caso de estar jugando contra , estaríamos atrás, pero estas combinaciones son bastante improbables en este momento. Podemos suponer con toda confianza que tenemos la mejor mano.
La siguiente apuesta vuelve a ser igualada y podemos suponer con seguridad que nuestro adversario tiene uno de sus proyectos preferidos. Una pareja pequeña o una están igualmente dentro de su gama. Sin embargo, el river es una carta que representa una amenaza para el extremo inferior de su rango de posibilidades, es decir, una pareja media o un . Aquí no sólo ha llegado el color y un posible proyecto de escalera, sino que la es una carta superior adicional. Si ahora realizamos una apuesta, nuestro adversario probablemente pasará la mayoría de las manos que tengan una o una pareja media. Por otra parte, si tiene uno de los proyectos mencionados, seguramente querrá apostar. Nuestro adversario preferirá apostar a la escalera que ha llegado que pagar una apuesta, ya que tendrá miedo de que tengamos color o un full. Si apostamos fuerte, correríamos el peligro de que no sólo pudiera descartar una escalera con , sino también un color bajo. Nosotros hemos demostrado fuerza desde el primer momento y con estas dos manos sólo puede ganarle a un farol.
En este caso concreto es más inteligente dejar que apueste y jugar check-raise all-in. La posibilidad de que interprete esta jugada como farol y que considere que su mano todavía es la mejor se habrá incrementado, y entonces podemos darle la oportunidad de que cometa un error grande. Provocamos, por lo tanto, una situación en que debe tomar una decisión para todo su stack con una mano que supuestamente no es la mejor. Si apostamos, puede cometer un error mucho menor al pagar sólo con el color o la escalera, de forma que pierde sólo media caja. Por el hecho de haber jugado nuestra mano de forma tan fuerte hasta aquí, todavía se puede interpretar una apuesta en el river como una jugada muy fuerte, a pesar de la carta intimidatoria del contrincante. Así lo colocaríamos a la defensiva y no podríamos provocar ninguna subida, como mucho con una apuesta baja. Sin embargo, si pasamos le da la señal al contrincante de que la carta que viene nos provoca respeto y nos frena. Si ha conseguido hacer su mano, podemos contar por lo menos con una apuesta en la que él mismo establece cuánto es lo mínimo que está dispuesto a invertir en su mano. Por otro lado, así también damos la posibilidad de que las manos que ya hace tiempo que han perdido, inicien un farol. Por lo tanto, mediante un check-raise podemos incrementar el valor de nuestra mano. 

Faroles

El tema del tercer barrel, es decir, una apuesta con farol en el river, ya fue comentado en la primera parte. Un check-raise all-in (C/RAI) se puede llevar a cabo como farol de la misma manera que en una jugada «por valor» si la mesa y el contrincante hacen que el éxito de la jugada sea probable.

Pero tengamos en cuenta lo siguiente: un buen farol, fuera de posición con tres apuestas en los límites bajos, se debería considerar únicamente como una posibilidad cuando nuestras lecturas y nuestros conocimientos sobre las formas de jugar de los contrincantes son excelentes. En principio las jugadas en estos límites, en los que la mayoría de los contrincantes sólo juegan sus cartas y no interpretan las jugadas, no tienen valor y nos tenderá a salir el tiro por la culata en vez de conseguir que alguien se retire. Por lo tanto, no nos cansaremos de repetir que las apuestas «por valor» son el concepto más importante en nuestro paso por los límites bajos. Cada uno de los otros conceptos que se han comentado hasta ahora debe probarse, analizarse y adaptarse poco a poco al pasar a los límites superiores.

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