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Limit Hold'em: el turn

En el Limit Hold'em, el turn es un momento decisivo y supone una ronda de apuestas muy difícil de jugar, pues son el doble que antes y durante el flop.  Por este motivo, los errores que se comenten en el turn son más graves que los que se comenten antes o durante el flop.

Cuando tenemos una mano sin muchas posibilidades, como cartas superiores o proyecto de escalera interna, lo correcto suele ser igualar una apuesta (pequeña) en el flop y después retirarse contra una apuesta (grande) en el turn.  Por esta razón, es importante que el agresor del flop también apueste en el turn, en especial cuando se juega contra pocos oponentes.

Cuando somos el agresor con una mano fuerte

En el Limit Hold'em suele suceder que se suba la apuesta antes de flop, nos salga un buen flop y se apueste o se suba en el flop. En tal caso, es muy importante, (casi) independientemente del turn, seguir siendo agresivo en el turn, si consideramos que aún tenemos la mejor mano.
Cuando se está fuera de posición, es decir, cuando debemos apostar antes que los demás jugadores, hay dos posibilidades:

  • a) Apostar
Ésta sería la opción "normal". Nos aseguramos de que todos los jugadores tengan que igualar al menos una apuesta para poder ver la quinta carta (el river). Por lo general, debemos apostar siempre que no estemos seguros de que los demás jugadores vayan a apostar.
  • b) Hacer un check-raise

Esta sería la opción más arriesgada. Se puede intentar cuando estamos seguros de que un jugador va a apostar después de nosotros. Esto resulta eficaz en especial contra adversarios más agresivos. Además, el bote debe ser elevado y, a ser posible, una carta gratis no debería afectarnos demasiado. Las mesas en las que son posibles muchos proyectos se prestan menos a un check raise que las mesas no coordinadas con distintos palos.

Cuando el check-raise tiene éxito, se maximiza su valor porque, en ese caso, se añaden el doble de apuestas al bote en el turn que con la apuesta estándar. Al mismo tiempo, protegemos una mano fuerte, porque los jugadores que están sentados entre nosotros y el jugador que apuesta en el turn (es decir, nuestro adversario agresivo), deben igualar dos  apuestas grandes después de pasar en la ronda inicial, si es que quieren seguir en la mano. Además, como para eso se necesita una mano muy fuerte, es probable que esos oponentes se retiren.

Por el contrario, cuando se tiene la posición, es decir, cuando se habla el último de la ronda, (casi) siempre debemos apostar, si tenemos una mano fuerte y todos los jugadores han pasado antes de nuestro turno. Así obligamos a los jugadores que tienen un proyecto a añadir dinero al bote para poder ver el river.

En cambio, no debemos apostar si tenemos la impresión de que un oponente ha completado un proyecto e intenta un check-raise. En este caso, nos ahorramos dos grandes apuestas, lo que evidentemente es una gran ventaja.

Cuando somos el agresor con una mano débil

Sin duda, esta situación es desagradable. Éste es un tipo de farol especial: con nuestra apuesta, intentamos que todos los oponentes se retiren, pues, como ya hemos apostado en el flop, se les suele poder convencer de que tenemos una mano fuerte. Cuando debemos decidir si apostamos de nuevo después de haber sido el agresor en el flop, hay que considerar lo siguiente:

  • Número de oponentes
En general, sólo debemos hacer este tipo de farol contra pocos oponentes. Cuantos más oponentes, menos probabilidades hay de que todos tiren sus cartas.
  • Estructura de la mesa

Algunas estructuras de mesa son más apropiadas para las apuestas de continuación que otras, como por ejemplo, las mesas con una carta alta y varias bajas. Por el contrario, las mesas en las que son posibles muchos proyectos, son menos apropiadas para este farol; en especial contra varios jugadores.

  • Forma de jugar de los adversarios

Normalmente, debemos echar menos faroles contra jugadores más débiles que igualan hasta el river con la mayoría de las manos. En este caso, lo normal es ganar únicamente con la mejor mano.

  • Nuestra propia posición

Si tenemos una mano algo débil, con frecuencia debemos jugar un check-fold (pasar para luego retirarnos) cuando estamos fuera de posición. Sin embargo, cuando tenemos la posición, debemos mantener la iniciativa y apostar si todos los jugadores han pasado antes de nuestro turno.

Cuando no somos el agresor pero queremos llevar la iniciativa

Hay situaciones en las que es preferible jugar de forma más bien pasiva hasta el turn, pero puede que queramos tomar la iniciativa en el turn . Esto puede ocurrir por los siguientes motivos:

  • Hemos logrado una mano fuerte (presumiblemente la mejor).
  • Tenemos un proyecto fuerte e intentamos un semi-farol, es decir, una apuesta o una subida con una mano probablemente no ganadora, pero con la que existe la posibilidad de mejorar hasta el river (por ejemplo, con un proyecto de color). El objetivo es que se retiren todos los oponentes. Si no lo logramos, seguimos teniendo la posibilidad de ganar si mejoramos la mano.
  • Queremos proteger nuestra mano.

Cuando tenemos la posición respecto al agresor anterior, esto es realmente sencillo porque sólo hay que subir. Sin embargo, cuando estamos fuera de posición existen dos posibilidades:

  • a) Apostar
  • b) Hacer un check-raise (pasar para después subir)

Lo mejor suele ser intentar un check-raise. Así se consigue que cada jugador, que no quiera retirarse, añada dos grandes apuestas al bote y protegemos nuestra mano contra los proyectos débiles, que tiran sus cartas. A pesar de eso, perderemos mucho dinero si tenemos la mejor mano pero, después de pasar, los demás jugadores también lo hacen. De forma alternativa, cuando se hace una apuesta, se obliga a los demás jugadores a pagarla o a retirarse.
Cuanto más agresivos sean los demás jugadores y más posibilidades haya de que se apueste en el turn, más debemos intentar un check-raise. Cuando sospechemos que se va a pasar, debemos apostar.

Igualar apuestas

Por lo general, a diferencia de lo que ocurre en el flop, se deben igualar muy pocas apuestas del adversario en el turn, más bien se debe subir o retirarse.
Si no estamos seguros de si debemos igualar o retirarnos, podemos preguntarnos lo siguiente:

  • ¿Qué probabilidades hay de que tenga la mejor mano?
  • Si no tengo la mejor mano, ¿qué probabilidades hay de que en el river consiga la carta que necesito para tener la mejor mano?
  • Si tengo la mejor mano, ¿qué probabilidades hay de que en el river mi adversario consiga la carta que necesita para tener la mejor mano?
  • ¿Qué pot odds tengo?

Igualar subidas en el turn

Muchos jugadores cometen este error e igualan demasiadas subidas en el turn. Por eso, con frecuencia nos vemos obligados a igualar en el river debido al tamaño del bote, y así el error crece aun más. Tenemos que considerar que muchos adversarios sólo igualan en el flop cuando tienen manos fuertes para después subir en el turn, cuando la apuesta es el doble. Si queremos igualar la subida del adversario en el turn, debemos pensar muy bien en qué circunstancias igualaremos en el river.
Lógicamente, también depende del adversario si se iguala o no una subida en el turn. Contra adversarios pasivos, que sólo suben con manos ganadoras, lógicamente podemos retirarnos con manos regulares como una pareja alta con un kicker bajo o una pareja media. Por el contrario, frente a adversarios agresivos, que es posible que hagan un (semi)farol en el turn, no debemos retirarnos aunque tengamos una mano regular.

En general, es lógico asumir que una subida en el turn significa que el jugador tiene una mano fuerte.

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