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Consejos y estrategia de poker (Multimesa): Acuerdos o negociaciones
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En las mesas finales de los grandes torneos freeze-out se llega a menudoa negociaciones en relación al dinero de premio que queda. En este artículo explicaremos cómo se llevan a cabo estas negociaciones y para quién es provechoso llegar a un acuerdo.

Acuerdos en PokerStars

Si uno llega a una mesa final en PokerStars, puede preguntar a los demás jugadores si estarían interesados en llegar a un acuerdo. Si alguien muestra interés en un acuerdo, esto no le obliga durante mucho rato a aceptar dicho acuerdo. Las negociaciones no son vinculantes.

Si un jugador no muestra interés, es decir o bien rechaza mediante el chat o bien ni tan siquiera contesta, significa que el intento de acuerdo ha fallado y el juego debe continuar de forma normal. 

Si todos los jugadores están de acuerdo, entonces deben hacer clic en "sit out". De esta manera el juego se coloca en pausa hasta que un empleado de PokerStars llegue a la mesa y se encargue de las negociaciones. Se realizará una oferta concreta y justa, sobre la que los jugadores deberán negociar.

Apoyo por medio de empleados de PokerStars

En las mesas finales de torneos de grandes dimensiones como el Sunday Million o el Sunday Warm-up los empleados de PokerStars participan como observadores y se ponen en contacto cuando alguien indica que está interesado en llegar a un acuerdo.

Si uno se encuentra en una mesa final de un torneo que no esté supervisado por un empleado de PokerStars, existe la opción de solicitar que venga un empleado de PokerStars a la mesa y que ayude con la negociación del acuerdo. Se debe seguir el procedimiento siguiente:

  • Escribir un correo electrónico a: support@pokerstars.eu.
  • Como remitente se debe usar la cuenta de correo que utilizó para registrarse en PokerStars y mediante la que se comunica normalmente con PokerStars.
  • En la línea de asunto debe colocar lo siguiente: "URGENTE: Acuerdo en el torneo nº[Número de torneo]". De esta manera el correo electrónico tendrá la máxima prioridad y dentro de un tiempo reducido llegará un empleado de PokerStars a la mesa final y propondrá un acuerdo.

Los acuerdos propuestos por los empleados de PokerStars se realizan de forma estricta según el número de fichas de los jugadores que quedan y por lo tanto sólo se basan en el valor en fichas, no en la experiencia ni los éxitos del pasado de cada jugador.

  • Ejemplo: 

Presentamos un ejemplo de un torneo normal de 22$

Supongamos que hay seis millones de fichas en juego y que los tres jugadores que quedan quieren llegar a un acuerdo justo. Supongamos también que los jugadores tienen las fichas siguientes:

  • Jugador A: tres millones de fichas
  • Jugador B: dos millones de fichas
  • Jugador C: un millón de fichas.

El total de premio que queda para los tres primeros puestos es de 10.725,51$. Los tres jugadores tienen el dinero de premio de tercera posición asegurado (en nuestro caso sería 2.037,01$), es decir se resta tres veces del total que queda para el premio. Por lo tanto quedan 4.614,48$, que es la parte que puede entrar en el acuerdo.

Como el jugador A tiene la mitad de las fichas, le toca la mitad de esta cantidad que queda (además del dinero que le correspondería si quedase en tercer puesto). El jugador B tiene un tercio de las fichas y por lo tanto obtendría una tercera parte de 4.614,48 más el dinero de premio que le correspondería si quedase en tercer puesto. El jugador C sólo tiene una sexta parte de fichas en juego y por lo tanto le toca una sexta parte del total que queda de premio más la parte correspondiente al tercer puesto. El resultado sería:

  • Jugador A: $2.037,01+$2.307,24 = $4.344,25
  • Jugador B: $2.037,01+$1.538,16 = $3.575,17
  • Jugador C: $2.037,01+$769,08 = $2.806.09

Esto es lo que se conoce como acuerdo de número de fichas, que es lo que normalmente proponen los empleados de PokerStars. Si todos los jugadores están de acuerdo, el torneo finaliza y PokerStars transfiere automáticamente los importes correspondientes a las cuentas de juego de cada jugador.

Cuando los jugadores no se ponen de acuerdo ante la primera propuesta

Si hay por lo menos un jugador que no está de acuerdo con esta repartición de fichas, puede o bien realizar una contrapropuesta o bien rechazar el intento de acuerdo. Si no hay ninguna contrapropuesta, se considera que han fallado las negociaciones y se sigue jugando de forma normal.

  • Ejemplo de continuación

Supongamos que el jugador C no está de acuerdo con el reparto del dinero del premio y declara que quiere 3.000$ o que en caso contrario no acepta continuar con el intento de acuerdo.

En este caso los jugadores A y B deben decidir si están de acuerdo con dar estos 193,91$ adicionales al jugador C, y en caso positivo, cómo repartir el resto. Los jugadores A y B pueden acordar llevarse la mitad cada uno. Entonces el acuerdo tomaría la forma siguiente:

Jugador A: $2.037,01+$2.307,24 -$96,96 = $4.247,29
Jugador B:
$2.037,01+$1.538,16 - $96,95 = $3.478,22
Jugador C:
$2.037,01+$769,08 + $193,91 = $3.000

Por supuesto los 193,91$ que quedan se pueden repartir de otro modo. Si se llega a un acuerdo diferente, se cierra el acuerdo y finaliza el torneo.

¿Cuándo tiene sentido un acuerdo y cuándo no?

En general la norma es que nadie puede estar obligado a entrar en un acuerdo. Por esto uno debe pensar bien si quiere aceptar o no el acuerdo. Una ventaja del acuerdo es que se minimiza la variabilidad. Justo al final de un torneo una sola mano puede hacer girar la situación. Con tan sólo uno o dos bad beats un jugador que tenía el liderazgo en fichas puede estar forzado a abandonar.

Imaginemos que somos el jugador B del primer ejemplo. Está completamente abierta la cuestión del puesto que alcanzaremos. Los tres puestos parecen posibles. Pero el dinero del premio que se consigue al final del torneo varía mucho. 

Decisiones basadas en los conocimientos y a los fondos

Supongamos que nuestros fondos suman 2.500$, unas 100 veces más que el precio de la entrada. El juego se basa en un factor de multiplicación de los fondos. Ganar este torneo significaría triplicar nuestros fondos. Pero si alcanzamos sólo el tercer puesto, no conseguimos ni tan siquiera doblar nuestros fondos. 

En este caso tendría sentido aceptar el acuerdo. El acuerdo basado en número de fichas corresponde a 3.575,17$, que es casi $700 más que el dinero de premio del segundo puesto.

Supongamos que somos el jugador C. Somos un jugador profesional y hemos tenido éxito en torneos anteriores. Nuestros fondos superan los 10.000$. En este caso no tiene sentido aceptar el acuerdo basado en el número de fichas, sobre todo si creemos tener una ventaja de juego respecto a los demás jugadores. El acuerdo basado en número de fichas supone algo menos que el dinero del segundo puesto. Además tenemos asegurados más de 2.000$.

Argumentos a favor y en contra de un acuerdo

Siempre hay argumentos a favor de un acuerdo y otros en contra.

Motivos que nos harán estar a favor de un acuerdo:

  • Es un importe grande en comparación con los fondos que tenemos.
  • Los contrincantes son jugadores muy buenos (por ejemplo jugadores de Live-Events del EPT o del WSOP).
  • Tenemos poca experiencia en los juegos shorthanded y heads-up.
  • Tenemos un stack extremadamente bajo.
  • Se ha hecho muy tarde, tenemos obligaciones o estamos muy cansados y queremos que el torneo termine cuanto antes.

Ya hemos tratado el argumento de los fondos.

Si se juega contra contrincantes muy buenos que tienen más experiencia que nosotros, tiene sentido llegar a un acuerdo. El poker es un juego de habilidad y por lo tanto los buenos jugadores tienen una clara ventaja, incluso si en un momento dado tienen menos fichas.

Si hasta el momento nunca ha jugado shorthanded o heads-up, la fase final de un torneo, por ejemplo cuando quedan tres jugadores, presenta una clara desventaja. Por lo que si alguien ofrece un acuerdo que esté bien, vale la pena considerarlo.

Si a uno le quedan pocas fichas y se encuentra constantemente bajo presión, lo mejor es aceptar cualquier acuerdo que suponga más dinero que el tercer puesto. Finalmente, como buen jugador no es posible aprovechar el potencial que se tiene si las únicas opciones son las de "push or fold". 

Muchos de los grandes torneos internacionales (tanto online como presenciales) llegan al final tras horas de juego intenso y en general a altas horas de la noche o al amanecer. Para los europeos esto presenta una desventaja si no ha podido sintonizarse con este ritmo. Llegar a altas horas de la noche es también un argumento a favor de un acuerdo, ya que todos los jugadores están cansados y pierden su concentración, que es especialmente importante en la fase final.

Motivos que nos harán estar en contra de un acuerdo:

  • Creemos que jugamos mejor que nuestros contrincantes.
  • Tenemos experiencia en juegos shorthanded y heads-up.
  • Tenemos muchísimas fichas.
  • Es un importe pequeño en comparación con los fondos que tenemos.
  • Creemos que los contrincantes, debido a la gran cantidad de dinero en juego, jugarán con mucha precaución y creemos poder aprovecharnos de esto.
  • El acuerdo ofrecido difiere mucho del modelo de recuento de fichas y nos coloca en una situación peor.

Si uno se da cuenta de que es un jugador mejor que los contrincantes que quedan, se debe o bien ajustar las condiciones del acuerdo o apostar para seguir jugando. Tiene poco sentido venderse por debajo del precio que uno merece si uno es justamente un jugador de shorthanded y heads-up. 

Si somos el jugador con más fichas (por ejemplo 4.600.000 fichas contra 900.000 y 500.000) entonces deberemos pensar cuál es la probabilidad de que podamos llegar a la victoria teniendo en consideración la situación propia y la de los contrincantes además del nivel de juego de todos los jugadores. Según lo que valoremos, aceptaremos, ajustaremos o rechazaremos el acuerdo. 

Si el importe que se está debatiendo está por debajo de los fondos propios, a menudo tiene más sentido jugar e intentar la victoria. Sobre todo en torneos con premios sustanciales, se debe apostar por la victoria y renunciar a los acuerdos, excepto en el caso de quedarse con un stack muy reducido.

Si los contrincantes tienen miedo y muestran este temor en la mesa, vale la pena jugar, ya que contra contrincantes que juegan con miedo siempre se tiene ventaja.

Si el acuerdo no refleja por lo menos la situación de fichas actual, sólo se deberá considerar en situaciones extremas (stack extremadamente reducido, ninguna experiencia en juegos shorthanded, etc). En los demás casos se debe rechazar.

Buen acuerdo / mal acuerdo

Está claro que no tiene sentido aceptar un acuerdo que nos coloque en una situación peor de la que muestra nuestro total de fichas. Los acuerdos que nos colocan en buena situación, en cambio, vale la pena considerarlos en caso de que cumplan las condiciones para un buen acuerdo.

Acuerdos para la burbuja

A menudo en torneos en vivo se dan acuerdos en la burbuja sobre si todos los jugadores deberían entregar parte de su dinero de premio al "bubbleboy" para hacer más dulce su desafortunado abandono del juego en el último puesto de los que no aportan dinero.

Satélites

En el caso de satélites, en los que por ejemplo se pagan diez puestos pero en los que hay todavía once jugadores en juego, es seguramente difícil convencer al repartidor de fichas que aporte dinero para el "bubbleboy". Y pocas veces están dispuestos los demás jugadores a subvencionar a este jugador.

La cantidad de dinero, por supuesto, juega un papel importante. 

Si por ejemplo se espera que se entregue un premio importante al "bubbleboy" (por ejemplo en un satélite del WSOP), el intento normalmente fallará. Después de todo la mayoría de participantes entran en el juego con poco dinero y ellos mismos no podrían permitirse nunca un paquete como este. De la misma forma, la predisposición a entregar más dinero a un tercero desconocido (por ejemplo un buy-in adicional por parte de cada jugador) es baja. 

Si en cambio se trata de sufragar sólo el coste del buy-in que pagó inicialmente el "bubbleboy", entonces el gesto se acepta generalmente.

Pese a todo, para el lider de fichas de un satélite tiene poco sentido pagar más de una parte pequeña del buy-in para sacrificar un shortstack.

Torneos normales

En el caso de los "torneos normales", es decir los que tienen una estructura de pagos que se va incrementando, se da el caso, sobre todo en los torneos grandes, que se intenta hacer más placentero la salida del torneo del "bubbleboy". Sobre todo cuando se trata de varios acontecimientos y cientos o miles de jugadores (EPT, WSOP) han salido del torneo, la mala suerte del "bubbleboy" es dura de soportar.

A la persona que no ha ganado todavía no le supone mucho entregar un pequeño importe para el "bubbleboy". Por un lado el primer puesto es el mejor pagado con diferencia, y por otro la mayoría de jugadores estarían de acuerdo con una regla de este tipo, ya que el premio está todavía lejos y es apetitoso incluso si se entrega una pequeña parte al "bubbleboy".

Como la parte organizativa supone mucho trabajo, cuando los jugadores han terminado, a menudo los organizadores obtienen por parte de los jugadores, al igual que el "bubbleboy", el importe del buy-in o algo más.

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